Materiales de construcción: Cerámicas

Los ladrillos son bloques de arcilla o cerámica cocida empleada en la construcción y para revestimiento decorativo. Tienen un coste bastante bajo, resisten la humedad y el calor y pueden durar en algunos casos más que la piedra. Su color varía dependiendo de las arcillas empleadas y sus proporciones cambian de acuerdo a las tradiciones arquitectónicas. El ladrillo industrial, sigue siendo un material de construcción muy versátil. Existen tres clases: ladrillos de fachada o exteriores, cuando es importante el aspecto; el ladrillo común, hecho de arcilla de calidad inferior destinado a la construcción; y el ladrillo refractario, que resiste temperaturas muy altas y se emplea en hornos y chimeneas.
Actualmente la industria cerámica suministra al mercado bloques huecos para paredes que se pueden clasificar en dos grupos, según si en su posición normal de uso estos huecos o tubos quedan horizontales o verticales. También se fabrican con varias resistencias, según sean para muros portantes o tabiques de cerramiento. Por lo general sus caras son texturizadas para asegurar una buena adherencia del revoque. Se fabrican en varias medidas y permiten adaptarse a cualquier proyecto y modulación.
El tablero cerámico es una opción de primera calidad a la hora de realizar cerramientos de naves, cubiertas de falsos techos, preparaciones de tejados de teja. Sus excelentes propiedades lo convierten en un elemento de construcción muy apreciado. Al ser instalado directamente sobre viguetas para soportar la teja, el tablero aumenta el valor del volumen al aportar a la construcción metros útiles para su uso como trasteros o buhardillas.